Este último tiempo hemos sido testigos en Chile de una revitalización de las manifestaciones ciudadanas, sin precedentes desde la vuelta de la democracia. Las manifestaciones convocadas por los estudiantes son las que sin duda más fuerza han desplegado, aunque también están los movimientos de rechazo al proyecto Hidroaysén, las demandas de los pueblos originarios, la comunidad homosexual, etc. Una de las cosas que más fuertemente ha llamado la atención de estos movimientos es el despliegue creativo para cautivar y mantener el interés de la ciudadanía y los medios de comunicación.¿Qué rol podrían jugar los movimientos ciudadanos en el fomento de la bicicleta en nuestro país? Un breve repaso histórico entre movimientos sociales y bicicleta podría darnos algunas pistas.
Tanto en Estados Unidos como en Europa los movimientos sociales movilizados por la “causa” bicicleta cobran fuerza durante los años 60 y 70, luego de un período de incontestable dominio del automóvil. En diferentes países, grupos organizados buscan maneras de rehabilitar el lugar de la bicicleta en la urbe después de años de olvido, elaborando sofisticadas estrategias de concientización del uso de ésta tecnología de transporte.